Esta experiencia la celebramos en la liturgia que compartimos junto con el pueblo de Dios, como los primeros canónigos en la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén. Allí comenzó nuestra Orden.
Elementos esenciales de nuestra vida son la comunidad, la liturgia, la misión y la espiritualidad pascual.
Nos inspiramos en la vida apostólica de los primeros cristianos, guiadas por la regla de san Agustín y por las Constituciones de la Asociación de Canonesas Regulares del Santo Sepulcro. |