Partiendo de Jerusalén, la Orden se extendió por Palestina y también por Europa. La rama masculina de la Orden, tras un periodo de rápido crecimiento desapareció
Dentro de la rama femenina, distinguimos dos grupos de comunidades por su origen: por un lado están las canonesas españolas y por otro el grupo de comunidades en los Países Bajos y en Francia que floreció sobre todo durante los siglos XVI y XVII.
El origen de estos Capítulos se remonta al convento de Kinrooi, Bélgica, fundado en 1480 por Jan van Abroek, Canónigo Regular del Santo Sepulcro y prior del Capítulo de Saint-Odiliëmberg (Holanda). Sin embargo, a finales del siglo XVIII y como consecuencia de la Revolución Francesa, la mayoría de los Capítulos había dejado de existir, excepto una comunidad inglesa fundada en Lieja en 1642 que buscó refugio en su país natal. La comunidad de Baden-Baden (Alemania) fundada en 1.670 no se vio afectada por estos disturbios.
Actualmente existen comunidades en Inglaterra, Holanda, Bélgica, España, Brasil, Congo, Camerún y está en proceso de autonomía la comunidad de Rwanda. |